Entre lujosas instalaciones encontramos las 221 habitaciones del hotel, dueñas de un largo listado de detalles que no hacen más que potenciar un exquisito recibimiento. Este Dry Hotel (no sirve alcohol), incluye un centro de fitness, una zona de bienestar y la mejor selección gastronómica para noches de música en vivo. Además de ello, la zona de juegos interior y los servicios infantiles hacen de este hotel una fantástica propuesta para familias. Su entorno privilegiado, de gran riqueza arquitectónica, propone así mismo la visita de numerosas atracciones a corta distancia, como el aquarium o el Sahara Centre, ambos puntos estratégicos para las compras y el entretenimiento. El carácter original del hotel así como el fabuloso paisaje que lo rodea, potencian el gran atractivo de un establecimiento único, propio de un destino de experiencias.